Ruth Pitiot

Ellos se encargaron de todo, nos asesoraron en detalles que no sabíamos y siempre pensando en nosotros, y sobre todo, el día de la boda, hicieron que todo fuera facilísimo, sin retrasos, sin aglomeraciones y sin problemas de última hora; lo mejor de todo es que lo único que teníamos que hacer nosotros era disfrutar y vivir ese día como el más especial de nuestra vida, es decir, hicieron que tuviéramos una boda absolutamente PERFECTA.