Vanesa y Carlos

Disfruté de la organización como pensé que no podría hacerlo y cuando llegó el día de la boda me sentí la mujer más feliz (y relajada) del mundo (y Carlos también)
Vivisteis la boda como si fuera la vuestra y eso sin duda hace que las novias nos sintamos mejor.  Aún recuerdo momentos vividos con vosotras que no olvidaré jamás.  ¿Recordáis el día que nos pusimos a llorar como tontas?
Espero no volver a casarme pero tengo que pensar qué hacer para volver a coincidir con vosotras. Quizás las bodas de plata, oro…
Un abrazo.
Vanesa y Carlos.